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EL PODER NACE DEL FUSIL

EL PODER NACE DEL FUSIL, recordaba mi entrañable amigo Chucho Alarcón, conversando en nuestra finca. Cierto, muy cierto, Mao Tse Tung no se equivocaba. He aquí el almendrón del asunto: ¿Quién detenta las armas?, ¿Quién manda?, ¿Quién impone su propia voluntad por la fuerza del fusil? Porque al fin y al cabo de esto se trata: Maduro en Venezuela, aunque se derrumbe la nación, el hambre ronde, la salud sea privilegio de la nomenklatura y la constitución de Chávez se despedace; Kim Jong-Un cambie el cultivo del arroz por la construcción de infinidad de misiles; Trump edifique muros, destruya relaciones, insulte periodistas, ataque inmigrantes, actúe como un megalómano siniestro; aunque Robert Mugabe en Zimbabue desde 1987 (30 años en el poder), malgobierne, reprima, robe, tiranice; aunque el Estado Islámico, el gobierno sirio, o el de Arabia Saudita, o el de Irán, o el cubano, o el PRI mexicano, o el chino, cometan atrocidades, dictaduras, violación de los derechos, aprisionen, victimi...

PESESÍN

PESESÍN ...Y cuando volví PESESÍN era famoso. @Nuria_GMz Esta es una historia de verdad, como nos decían cuando niños, de verdad verdad. Yurena, dueña de Pesesín, se fue de vacaciones. Adoraba su pez dorado pero no podría viajar con él. Colocó una nota en la puerta de su edificio rogando a sus habitantes que alimentasen a Pesesín en su ausencia. Les explicó que sólo una vez al día deberían darle alimento, y dejó una bolsita con la comida. Se ausentó por dos semanas. Los vecinos del edificio leyeron la misiva y, entre asombrados y preocupados decidieron turnarse para mantener a Pesesín vivito y feliz. Le cambiaban el agua cuando estaba muy turbia, le daban comida en las mañanas escribiendo en una pizarra a qué horas le habían alimentado y quien, ese día, le dio la comida a Pesesín. Pesesín miraba desde su pecera a sus cuidadores: uno cojeaba, tenía crines blancas y anteojos; otra sonreía a Pesesín mostrando dientes con bordes dorados y unas orejas grandes, Pesesín tam...

La culebra empelota

LA CULEBRA EMPELOTA Mi mujer gritó como gritan las mujeres con un grado de alarma tal que uno piensa que el mundo se va a acabar, pero al fin de eso se trata, de llamar la atención sobre el peligro. ― ¡Una culebra, una culebra! ―gritaba mi Cucha con el pavor que a esta alimaña y a los ratones tienen las mujeres. A mí, lo confieso sin sonrojarme las arañas me provocan el mismo miedo. Terror absoluto. ― ¿Dónde Cucha, dónde? Nos dirigimos al cuarto con la linterna. No teníamos energía hacía tres días pues el transformador se quemó con un rayo en medio de la tremenda tempestad del lunes. Alumbraba la Cucha y yo no veía moverse nada. ― ¡Allí, allí! ―Miré con atención y vi un forro, un vestido de culebra, el traje elegante que la señora serpiente se había quitado. En el transcurso del día jueves la casa permaneció en silencio y tranquila pues la cerramos con candados al salir madrugados hacia la Sabana de Bogotá. La culebra de un metro y medio de largo, eso medía su piel de la c...

Venezuela y la angustia.

Venezuela: Tengo angustia, no sé qué hacer, no veo luz, ¿habrá horizonte? Viendo cómo el lento devenir de DirecTV se despertaba de su desconexión súbita que me impidió, por cuenta de un bajonazo eléctrico, ver a la una de la mañana el final de ‘Wolverine’, reflexionaba así. “Sea la madre Teresa de Calcuta o el Demonio quien resuelve el problema de vivienda de 1.000.000 de hogares, universaliza la educación para todos y envía dinero a las familias para ayudarlos en sus necesidades, alfabetiza a centenares de miles que viven en las tinieblas telarañudas del desconocimiento de las primeras letras, emplea a los que sin trabajo se encuentran ―así sea a costa de llenar de corbatas y escritorios a PDVSA― pero, óigase bien, les resuelve el problema de comer, educarse, vestirse, transportarse, pagar el médico y las medicinas, sea San Francisco de Asís o Satanás, aquellos ‘descamisados’, los sin voz, sin pan, sin techo, por obvias razones agradecerán que el milagro haya ocurrido : converti...

AL PAPA FRANCISCO

SEÑOR NUNCIO, ETTORE BALESTRERO. El que sea yo católico o nó, no importa; el que yo pertenezca o nó a la mayoría de creyentes en el Vaticano y en su Santidad, el Papa, tampoco interesa. Lo que si quiero que le diga a Francisco, por favor, señor Nuncio Apostólico, es que un hombre que tiene una lengua magníficamente viperina y una audiencia entre la gentes del simple odiar y torcer la historia a su amaño, este hombre de mis apellidos y mi estirpe le envió a usted, señor Nuncio, señor embajador del Pontífice en Colombia, una carta descortés, desconcertante y agresiva en marzo doce del año en curso. Yo modestamente, sin los pergaminos grecocaldenses de Fernando Londoño Hoyos ―heredé el ‘Londoño’ de mi madre también―, deseo expresar mi bochorno ante la catilinaria del exministro, retirado por la justicia colombiana de las lides del ejercicio público. Los monseñores que se dedican a la política contemporánea a él no le caen bien, pero cuando un arzobispo de apellido Builes, por allá ...

FRANCIA ELIGE

FRANCIA ¿ELIGE? Julio Suárez Anturi, periodista colombiano radicado en Chile nos llama a pensar sobre las consecuencias de las recientes elecciones presidenciales de primera vuelta en la nación de Napoleón, Luis XIV, Juana de Arco, Descartes, Rousseau, Montesquieu, Balzac, Renoir. La nación de la dramática y transformadora Revolución Francesa que gritó al planeta entero: ‘Libertad, Igualdad, Fraternidad’. Acepto el reto. Lo que yo vengo llamando EL SISTEMA que no es otra cosa que la vigencia del capitalismo (liberal, de Estado, mixto), con las recientes elecciones galas no va cambiar ni transformarse. Macron, un centrista que bebió en las fuentes socialistas, se acomodó en la banca Rothschild y en el Ministerio de Economía francés, con su victoria futura como presidente no mutará de gusano en esplendorosa mariposa sino en otro gobernante atrapado en las redes de EL SISTEMA. Por supuesto es infinitamente mejor un centrista pro unidad europea en el Estado francés que una loca fas...

LA LA LAND

LA LA LAND: la película. Unos ojos gatunos, enormes, entre verdes, grises y azules, me miran desde la pantalla. Esos ojos me perseguirán pues son los ojos del alma, los de la picardía, los de la derrota, los del amor, los de la decepción, los del desafío, los de la resolución, los de la búsqueda de un sueño, los de la felicidad. Azul azul, verde como el pasto, amarillo pollito, naranja solar, crema, rojo de vida, azul acero, rosa y fucsia, turquesa y limón, albaricoque y escarlata, colores básicos que me acechan, brotan de los vestidos de Mia, salen de los pliegues de sus faldas, de sus zapatos de baile, de las escenas entre luceros y océanos. Hollywood y sus estudios, los edificios artificiales, las callecitas de un pueblecillo, la heladería, el café salpicado sobre la blusa, el observatorio donde cae polvo de estrellas; de repente, como con la varita mágica de Campanilla se rompen las leyes de la gravedad y se vuela, se baila, se ama, se besa. La primavera, el verano, el oto...